Anhelos: sueños de justicia y realidad.
La vida
transcurre de manera sistemática,;despiertas, te duchas, desayunas, vas al
colegio o trabajas, comes, vuelves a casa, duermes, despiertas y el ciclo
inicia de nuevo.
Pero en algún
punto de ese interminable ciclo, resulta inevitable cuestionarse sobre ciertos
aspectos existenciales que nos acompañan día con día, algunos de ellos, en los
cuales deseo enfocarme son: la justicia y la igualdad.
John Rawls, en
su libro “La teoría de la justicia”
utiliza la teoría utilitarista para explicar la justicia y lo hace empleando el
utilitarismo en su forma mas natural, en la cual las instituciones buscan
maximizar el beneficio o la felicidad de cada uno de los individuos que
componen una sociedad.
Explicando que
si bien cada individuo tiene un sistema de deseos mediante el cual llegan a
satisfacer su felicidad, se puede crear un sistema de deseos general, dirigido
por un ente que tiene la experiencia de todos los individuos en conjunto y por
ello puede tomar las mejores decisiones para ellos; este ente es el individuo
imparcial, que puede ser interpretado como: el Estado.
Pero explica que
para poder definir la justicia, se
debe partir de una base equitativa, es decir, aunque por el hecho de nacer en
distintas clases sociales se deja de ser iguales, si se puede aspirar a tener
las mismas oportunidades y esas oportunidades deben ser garantizadas por el
Estado.
Rawls explica
que para arrancar de una plataforma con igualdad de oportunidades, será
necesario determinar las reglas con las que se consideran iguales esas
oportunidades y esto se lograra analizando las distintas definiciones que se
tienen de justicia, eliminando cualquier tipo de prejuicio.
Todo eso parece
ser muy convincente, pero ¿Cómo se igualan las oportunidades? ¿Cómo se establecen
las reglas equitativamente?¿Cómo se dará el mismo trato a cada individuo? y más
importante ¿Cómo se le garantizara ese trato? además, ¿Por qué se les dará ese
trato? Como es común, pueden surgir estas y muchas preguntas más.
Rawls nos habla
de un deber ser , de algo etéreo, algo que el cree podría llegar a ser posible,
pero seamos sinceros, en la praxis es muy complicado lograr otorgar las mismas
oportunidades a todos los individuos que conforman una sociedad.
Seria fácil
pensar que en la vida cotidiana se favorece al que tiene más, anteponiendo sus
intereses a los de aquellos que tienen menos, lo que sucede es que hay quienes cuentan con más recursos
que otros y de un modo u otro tienen que utilizarlos, de esa manera es que
obtienen mayores beneficios.
De modo tal que
no podemos pretender que existan oportunidades iguales para todos cuando las
condiciones culturales, sociales, económicas, etc. no se prestan para ello,
claro, habrá sus excepciones, pero en la praxis todo depende de los recursos
con que se disponen para poder salir adelante.
Ya lo decía
Aristóteles al hablar de ser “igual entre los iguales” (Aristóteles, La política, editorial Porrúa) y esto lo retomo porque a mi parecer se puede llegar a una
equidad únicamente dentro de grupos o clases, dado que solo entre individuos pertenecientes a una misma
categoría se podrá aspirar a tener las mismas oportunidades, dado que se contara
con los mismos recursos, no así al mezclar grupos o clases porque la
competencia seria desigual y por ello desleal.
Rawls también
explica que cada clase social tiene un tope en sus aspiraciones, es decir,
dependiendo en donde se inicia, a mayores recursos mayores aspiraciones; a
menores recursos, menores aspiraciones.
En esas
condiciones, quien tiene más, adquiere mayor responsabilidad, puesto que de el
depende sacar adelante no solo sus objetivos sino con ellos impulsar a los que
están abajo suyo.
Por ello todo lo
que tenemos u obtenemos debe ser apreciado como lo que es, mero instrumento
para poder servir de apoyo a todo
aquel desafortunado que no contó con lo que nosotros hemos contado. Solo así
podríamos equilibrar las oportunidades, es decir, dejar de lado el egoísmo,
tender la mano al vecino .
Para concluir
debo hacer uso de una frase de la cual desconozco el autor, pero sabiendo que
la necesidad no tiene ley y siendo este un caso necesario tomo el riesgo y
escribo “ seremos trigo en el molino de la historia, para otros será el pan.”
“La verdad nos
hará libres.”

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